vino vuelta al mundo

¿Sabías que en el siglo XVI el vino era una condición indispensable de los marineros para embarcarse en cualquier expedición? Así es, y durante la primera vuelta al mundo, que arrancó en agosto de 1519, tampoco fue diferente. ¡Te contamos un poco más sobre esta gran hazaña y la importancia del licor de Baco durante la travesía!

En el verano de 1519, Juan Sebastián Elcano y Fernando de Magallanes iniciaron la primera vuelta al mundo. Partieron de Sevilla acompañados de 243 tripulantes a bordo de cinco naves. Esta expedición recorrió 46.300 leguas marinas con el objetivo de abrir una ruta comercial por occidente hacia las islas de las especias.

Una empresa de tamaña envergadura, además del permiso de la corona y financiación, necesitaba abundante abastecimiento, tanto de útiles de navegación, armas y herramientas, como de víveres. Así, antes de partir, y tal y como consta en el libro de bastimentos que se conserva en el archivo de Indias, las naves fueron pertrechadas de agua, bizcocho, aceite, vinagre, pescado seco, tocino, habas, garbanzos, lentejas, harina, ajos, queso, miel, almendras, anchoas, pasas y ciruelas pasas, higos, azúcar, mostaza, carne de membrillo, arroz, seis vacas vivas y vino.

Según figura en el registro, en el barco se cargaron 353 barriles y 417 botas de vino de Jerez. Y es que cualquier expedición debía asegurar para sus marineros “media azumbre diaria” de vino (un litro), repartido en “cuatro de cuartillos” para hacer más soportable la dura vida en alta mar. Además, era más peligroso consumir agua que vino, ya que esta se corrompía con mayor facilidad.

Doce arrobas de vino de bienvenida

En septiembre de 1522, tras tres años de travesía, y múltiples penurias y hambrunas, la expedición regresó a puerto. De la nao Victoria, que venía cargada de especias, descendieron los 18 tripulantes, “flacos como jamás hombres estuvieron” que habían completado la primera circunnavegación de la historia. Al enterarse de esto el rey, a modo de bienvenida, y como regalo por su éxito, lo primero que les entregó fueron 12 arrobas de vino.

Está claro, la pasión del hombre por el vino viene de mucho tiempo atrás, para qué negarlo. Y tú, ¿conocías el papel que jugó el vino en la primera vuelta al mundo?

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