A pesar de que algunos vinos, como por ejemplo los vinos blancos gallegos se conservan muy bien a temperatura ambiente, la excelencia se alcanza mediante las llamadas vinotecas o neveras de vino.

Una vinoteca es un armario frigorífico que sirve para  enfriar los vinos a una temperatura idónea según el tipo de vino que sea, no necesita la misma temperatura un vino tinto que un vino blanco gallego, por ejemplo, ni tampoco necesitan la misma diferentes variantes como Treixadura o Godello. También sirve para conservar el característico aroma y exquisito sabor de la bebida, protegiéndola de los agentes y olores externos que podrían oxidar y dañar la maravillosa calidad de estos caldos. Mediante un sistema de refrigeración controlado por termostato, este aparato mantiene fresco el interior y permite regular el grado de enfriamiento del vino, permitiendo así consumirlo en la temperatura óptima para que continúe madurando a un ritmo correcto. En la vinoteca, los vinos se conservarán mejor, continuarán sus aromas y sus características. 

Las neveras para vinos además de proteger y mantener los vinos a una temperatura siempre adecuada para su preservación y consumo, también disponen de bandejas que  permitirán colocar las botellas en la posición correcta para mantener su sabor y la calidad del corcho también, pues la posición horizontal y en algunos casos diagonal, sumada a la humedad dentro de las cabinas de los refrigeradores para vinos, aportan las condiciones perfectas para que los vinos estén siempre listos para ser servidos.

¿Por qué conservar el vino en una vinoteca?

Hay multitud de razones para hacerlo y de diferentes factores, como que las neveras de vino protegen a éste de la radiación ultravioleta y algunas neveras, además, disponen de iluminación LED, o que están equipadas con filtros de carbón activado para evitar malos olores, o también que cuentan con un compresor que no vibra, para que el vino esté en reposo, y además las botellas se guardan tumbadas, y de este modo el corcho se mantiene húmedo, pero en general se garantiza la humedad relativa adecuada. Y también caben destacar cosas básicas como que tienen una alarma que se activa si sube la temperatura por tener la puerta abierta mucho tiempo.

¿A qué temperatura deben guardarse los vinos?

El abanico de temperaturas a la que deben conservarse los vinos va desde los 6 ºC a los 18 ºC, según el tipo de vino. Por ejemplo, el vino blanco debe conservase en torno a los 8 / 10 ºC, mientras que los tintos entre 16 / 18 ºC. Hay que ajustar la temperatura de la vinoteca según las necesidades de los vinos que se guarden.

¿Qué tipos de vinotecas hay?

Vinotecas según su tamaño y forma. En este caso pueden ser vinotecas de sobremesa, de menor tamaño y capacidad. Ideal si no se tiene mucho espacio y si no se necesita almacenar muchas botellas de vino. Pueden ser termoeléctricas o de compresor. También hay vinotecas murales, que son de gran tamaño, aproximadamente como un frigorífico convencional e incluso las hay de dos puertas. Normalmente este tipo de vinoteca son de compresor. Y por último vinotecas empotradas, que se pueden integrar en un espacio. Es importante que se instalen de forma correcta, con la ventilación adecuada para que funcionen sin problemas. 

 Vinotecas según la tecnología que utilizan. Las hay de dos tipos, por un lado las vinotecas de compresor, que funcionan de igual forma que un frigorífico convencional, con un compresor y un sistema cerrado por el que circula un refrigerante. Son más potentes y pueden mantener temperaturas más bajas, de 4 a 20ºC. Por tener compresor, resultan más ruidosas y vibran más; además, son más costosas. Y por otra parte están las vinotecas termoeléctricas, que enfrían a través de un dispositivo conocido como peltier. No deben usarse para climas demasiado cálidos. Tienen bajos niveles de ruido y vibraciones. Pueden mantener temperaturas de entre 12 y 18ºC y resultan bastante económicas en el contexto del sector.

¿Cómo elegir correctamente una vinoteca?

La decisión de decidirse por una vinoteca u otra depende de diversos factores:

Capacidad. La capacidad de estos aparatos difiere mucho, las vinotecas de gran tamaño pueden conservar cientos de botellas (aunque también deberías tener en cuenta el tipo de botella que vas a introducir) mientras que las más pequeñas tienen capacidad para pocas botellas (entre 6 y 20).

Consumo. Es recomendable consultar su clase energética. Con la nueva etiqueta, la escala va de la A a la G, siendo los modelos más eficientes los que tengan etiqueta A. Se debe comparar distintos modelos y escoger el que mejor etiqueta energética presente, el que tenga menor consumo y y se ajuste más a las necesidades de cada uno.

Tipo de uso. Debe tenerse en cuenta el tipo de vino que se desee conservar en su interior, o si se van a conservar vinos que requieran distintas condiciones, se necesitaría un tipo u otro de nevera de vino.

Ubicación.  Algo importante a la hora de decidirse por una vinoteca es saber en qué lugar va a ir colocada. Es recomendable situarla en zonas frescas, alejadas de la luz solar y de otros electrodomésticos. También hay que tener en cuenta el sitio disponible para adecuar el tamaño de la nevera de vino.

¿Qué es la etiqueta energética de las neveras de vino?

Las neveras de vino con compresor son frigoríficos especializados para almacenar vino, y por tanto, comparten con ellos su etiqueta energética.

Desde marzo de 2021, los frigoríficos deben lucir las nuevas etiquetas energéticasque reemplazan al sistema vigente desde 2010 y la principal novedad es que se vuelve a un sistema de siete clases como máximo, que irán de la A (máxima eficiencia) a la G (los menos eficientes) y del verde oscuro al rojo. De inicio, la transición de la antigua a la nueva etiqueta puede generar confusiones debido a que las pruebas para asignar una clase energética se vuelven más exigentes y los límites más estrictos, y además los aparatos que ya estaban en el mercado quedarán encuadrados en categorías más bajas que las que tenían. Es más, en principio, los aparatos más eficientes y que hasta ahora lucían una A+++ mostrarán como máximo una B.

Esta nueva etiqueta aportará además otras informaciones, como el consumo ponderado en kWh, un código QR para acceder a datos más detallados del producto o la clase de emisión de ruido en una escala de la A a la D.

En términos generales no se debería considerar que una vinoteca es mala si presenta una etiqueta E, ya que sencillamente se debe a la actualización de etiqueta. Hay que tener en cuenta su consumo y compararlo con el de otros modelos y marcas.

¿Cúal es el precio medio de una vinoteca?

La variabilidad del precio de las vinotecas va en función de su capacidad, material, equipamiento, etc.: los modelos pequeños más sencillos pueden encontrarse por poco más de 100 euros, pero esa cifra puede multiplicarse por 10, 20 o más…

En líneas generales, a los amantes de la gastronomía y la buena mesa, seguro que valoran que todos los elementos estén en perfectas condiciones, y es por ello que la inversión en una vinoteca que se ajuste a las necesidades de cada uno es una compra más que justificada.

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